Flatland: A Romance of Many Dimensions es un libro de Edwin A. Abbot del año 1984, el cual en realidad firmó bajo el pseudónimo de A. Square (Un Cuadrado).
Este libro (el cual leí hace varios años atras) cuenta la extravagante aventura de un Cuadrado en su mundo bidimensional y sus experiencias en mundos de una dimensión y tres dimensiones, por lo que la novela en todo momento exige mucha imaginación por parte del lector para poder entender lo que el protagonista ve y siente al encontrarse en lugares de mayores o menores dimensiones.
Tambien es muy interesante la descripción de las clases sociales de Planilandia. En esta sociedad, la clase social de una persona esta determinada por los lados que la componen. Así, la clase obrera son simples triangulos, mientras que los sacerdotes y sabios tienen tantos lados que se asemejan a esferas.
Pero recordemos que nuestro protagonista está en un mundo de solo 2 dimensiones, por lo que las personas, entre ellas se ven como lineas (en realidad todo su campo de visión se limita a una linea), pero logran reconocerse por la manera en que la luz afecta los diferentes tramos de sus simples cuerpos.
Algunos consideran que el autor era misógino, ya que describe que en Planilandia las mujeres son los organismos mas simples que existen (simples segmentos), sin cultura ni educación (sin embargo, en el libro se hace mensión de una gran rebelión por parte de las mujeres). Otros creen que de cierta manera, Abbot trató de reflejar la realidad social de su epóca y de críticar y ridiculizar a las estructuras monárquicas y religiosas de Inglaterra.
Como sea, me pareció un libro más que interesante y original.
Muchos años despues de escrito este libro, Stephen Hawking, en su best-seller “A Brief History of Time” demostró de la imposibilidad de la existencia de mundos de dimensiones inferiores de una manera muy graciosa… pero eso lo compartiré en un próximo post.
Les dejo a continuación las primeras líneas de una introducción de este libro, escrito por Banesh Hoffmann:
“He aquí una aventura conmovedora de matemáticas puras, una fantasía de spacios extraños poblados por figuras geométricas; figuras geométricas que piensan y ablan y tienen todas las emociones humanas. No es ningún relato intrascendente de ciencia-ficción. Su objetivo es instruir, y está escrito con maestría sutil. Empieza a leerla caerás bajo su hechizo. Si eres joven de corazón y aún se agita dentro de ti la
capacidad de asombro, leerás sin pausa hasta llegar, lamentándolo, al final. No sospecharás sin embargo cuándo se escribió el relato y qué clase de hombre lo escribió.”


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